Mientras Lamine Yamal levantaba la copa y acaparaba todos los flashes tras coronarse campeón del mundo con España, hubo alguien que no se despegó de él durante toda la aventura mundialista... su novia, Inés García Santos.
La joven "influencer" española volvió a robarse las miradas al celebrar junto al futbolista de 19 años el histórico triunfo conseguido el pasado domingo 19 de julio en Nueva York. Y no es para menos, porque desde hace meses se ha convertido en una de las personas más importantes en la vida del nuevo ídolo del fútbol.

Inés, nacida en 2005, no es una desconocida en las redes sociales. Acumula cerca de 2.5 millones de seguidores en Instagram, donde comparte contenido de moda, viajes y estilo de vida. Incluso ha dado el salto al mundo de la moda al colaborar con la marca CLOSET en el diseño de una colección de ropa.
Pero lo más curioso de su historia con Lamine es cómo empezó todo. Nada de películas románticas ni encuentros de casualidad. El flechazo nació donde hoy comienzan muchas relaciones: por redes sociales.
Fue la propia "influencer" quien contó en TikTok que le habría encantado decir que se conocieron en un aeropuerto o que él la ayudó a recoger unos papeles, pero la realidad fue mucho más moderna, pues un mensaje en redes terminó cambiándoles la vida.
@inesitii Si os esperabais algo súper loco, lo siento por defraudaros jajajajja 🙂 pero a día de hoy no puedo ser más felizzzzzzz
♬ sonido original - Inés
Aunque el público empezó a sospechar del romance cuando fueron vistos juntos en Grecia, en abril de este año, Inés asegura que ya conocía al futbolista desde mucho antes de que la relación saliera a la luz.
Desde entonces, se ha convertido en una de sus mayores fanáticas. Ha sido habitual verla en con el romance también llegaron los comentarios y las especulaciones. En redes sociales comenzaron a circular rumores que señalaban que la influencer había puesto fin a una supuesta relación de cinco años para iniciar su historia de amor con el jugador del FC Barcelona.
La sevillana no tardó en responder. Cansada de las críticas, aclaró que el hombre al que muchos señalaban como su expareja era, en realidad, un amigo llamado Gonzalo, y rechazó las versiones que la acusaban de haber sido infiel.
"No tiene sentido. Cero pruebas y cero sentido. No sé de dónde sacáis todo lo que os inventáis", escribió en sus redes sociales.
La polémica quedó atrás y, desde entonces, Inés ha seguido acompañando a Lamine en cada paso de su carrera. Estuvo presente en las gradas durante toda la Copa del Mundo en Estados Unidos y, cuando sonó el pitazo final, fue una de las primeras personas en abrazarlo para celebrar el título que confirmó al joven español como una de las grandes estrellas del fútbol mundial.









